Fogón

HISTORIA DEL FUEGO

Anikúni: Dios del Fuego

Kalkú: Hechicero

Cuenta la historia que en tiempos donde el hombre y la mujer no tenían ningún medio para obtener luz descubrieron el fuego, el que fue utilizado por nuestros antepasados en el transcurso de sus largas vidas, durante ceremonias y momentos importantes en donde podían reunirse alrededor de él.

Dicen las viejas leyendas que una vez formado el Grupo Padre Ismael Cruz el fuego llegó a través de los Kalkú del viento; seres ancestrales que estaban presente en todo momento durante las actividades de los lobatos, golondrinas, guías, scouts pioneros y caminantes que juntos resguardaban el secreto de Anikúni, el Dios del Fuego.

Los Kalkú del viento eran cuatro hermanos, desde épocas ancestrales separados por la distancia siempre estaban el uno contra el otro. Los dos primeros eran Kalkú viento del Norte y Kalkú Viento del Sur.

 

Kalkú Viento del Norte era el más viejo de los hermanos puesto que indicaba el principal punto de la Flor de lis que identifica el Norte, era gruñón y fanfarrón, no le gustaba ser molestado pues sus vientos siempre traían la lluvia y temporales en la región Sur. Aún así recordaba a los scout que bajo viento y marea debían estar siempre listos y listas ante todo, que por más que sean difíciles los caminos había que encontrar siempre la claridad.

Kalkú Viento del Sur, el segundo hermano, representaba la paz. Sus vientos son suaves y traen el buen tiempo en todo momento. Le encanta salir por las tardes a jugar con los lobatos y golondrinas, por las noches aprovechaba el silencio para acompañar a las guías y los scouts en sus reflexiones.

Ambos vientos comenzaban una larga travesía a lo largo del país para llegar hasta aquí.

Kalkú viento del Este es el tercer hermano, con el viene el nacimiento y principio de las cosas, desde tiempos milenarios se encarga de despertar al Hermano Sol todas las mañanas, el representa la alegría y la esperanza de que día a día las cosas se pueden lograr. Su llegada da paz a los Kalkú del Norte y Sur.

Kalkú viento del Oeste es el cuarto hermano, con el viene el descanso y reposo, la noche y el silencio. Esta encargado de despertar a la Hermana Luna todas las noches. El representa la tranquilidad de las noches y el momento de descanso para que los lobatos, golondrinas, guías y scouts puedan recargar sus fuerzas esperando un nuevo amanecer.

484964wjc0cfptt8Hermana Luna es la encargada de traer el descanso y la reflexión para los pioneros y caminantes, pero también pone constantemente a prueba a todo aquel que quiere desafiarla, ocultando la Luna Llena y dejando caer la oscuridad, aunque normalmente existen en la selva Viejos Lobos que con su aullido logran calmar nuevamente la noche. Küllen, como también se le conoce nos enseña a fraguar nuestra templanza, a controlar nuestros miedos y a trabajar para ser de cada uno de nosotros siempre mejor.

Hermano Sol es el que trae la luz y el buen ejemplo a todos, siempre el primero en despertar, atento, nunca falla, tanto los Kalkú como Küyen confían en que siempre habrá un nuevo día y el estará presente. Aunque a veces cuando algunos no escuchan a los más sabios se enoja al punto de calentar tanto que pareciera que quema, pero aparecen los Kalkú para controlar su rabia y tranquilizarlo nuevamente, de gran sonrisa y muy amable Antú nos recuerda todos los valores que cada uno de nosotros debe llevar en su corazón.

Juntos resguardaban el secreto de Anikúni, dios del fuego, el cual para poder ser invocado, necesitaban que todas las unidades del grupo Guías y Scouts Padre Ismael Cruz entregaran a él ofrendas que debían representar lo que cada unidad quería conseguir con el Gran Fogón.

El único mensaje entregado por Anikúni a los Kalkú del viento fue el siguiente:

“Traedme aquellas ofrendas y os diré si podéis despertadme para iluminar la noche silenciosa, nunca dejad de cantad las canciones que invocan mi presencia…”

Canto de Introducción (un Kalkú amigo invita a cada unidad a participar del Fogón cantando esta canción)

Venid, que pronto va a empezar
El fuego a iluminar
Noche silenciosa.

Venid la noche ya llegó
la sombra ya cubrió
la tierra que reposa.

Venid todos alrededor,
Que el fuego da calor
A este campamento.

 

ANI KUNI (canción que cantan todos, la introducción la dan los Kalkú del viento)

En las noches cuando la luna
como plata se eleva
y la selva ilumina
y también las praderas
viejos lobos de la tribu
cantarán al espíritu,
al espíritu del fuego.

Anikúni
Anikúni

En las noches cuando la luna
como plata se eleva
y la selva ilumina
y también las praderas
viejos lobos de la tribu
cantarán al espíritu,
al espíritu del fuego.

Anikúni
Anikúni

 

En el momento en que llega la estrella de fuego se da inicio al fogón con la primera danza de una larga noche de celebración.

 

Relato escrito por Rodrigo Macías (Halcón Mayor) para el Grupo Padre Ismael Cruz